Amistad

El verdadero amigo es aquel que a pesar de saber como eres te quiere.

Amor

Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor, si perdonas, perdonarás con amor. (San Agustin)

Oración

Reza como si todo dependiera de Dios. Trabaja como si todo dependiera de ti. (San Agustin)

Problemas

Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez. (Juan XXIII)

Excelencia

Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto sino un hábito. (Aristoteles)

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Para eso estamos los amigos…




Un buen amigo se alegra y es feliz dando todo por los demás.
Hace tiempo al estar en mi casa, siendo como las 11:00 de la noche, recibí la llamada telefónica de un muy buen amigo mío. Me dio mucho gusto su llamada y lo primero que me preguntó fue: ¿como estas? Y sin saber porqué le contesté: "solísimo".
¿Quieres que platiquemos? Le respondí que sí y me dijo: ¿quieres que vaya a tu casa? Y respondí que sí. Colgó el teléfono y en menos de quince minutos él ya estaba tocando a mi puerta.
Yo empecé y hablé por horas y horas, de todo, de mi trabajo, de mi familia, de mi novia, de mis deudas, y él atento siempre, me escuchó. Se nos hizo de día, yo estaba totalmente cansado mentalmente, me había hecho mucho bien su compañía y sobre todo que me escuchara y que me apoyara y me hiciera ver mis errores, me sentía muy agusto y cuando él notó que yo ya me encontraba mejor, me dijo: bueno, pues me retiro tengo que ir a trabajar.
Yo me sorprendí y le dije: pero porque no me habías dicho que tenias que ir a trabajar, mira la hora que es, no dormiste nada, te quite tu tiempo toda la noche. El sonrió y me dijo: no hay problema para eso estamos los amigos. Yo me sentía cada vez más feliz y orgulloso de tener un amigo así.
Lo acompañé a la puerta de mi casa… y cuando él caminaba hacia su automóvil le grité desde lejos: oye amigo, y a todo esto, ¿porqué llamaste anoche tan tarde?. El regresó y me dijo en voz baja: es que te quería dar una noticia…y le pregunté: ¿qué pasó? Y me dijo…fui al doctor y me dice que mis días están contados, tengo un tumor cerebral, no se puede operar, y solo me queda esperar… yo me quedé mudo… él me sonrió y me dijo: que tengas un buen día amigo… se dio la vuelta y se fue…
Paso un buen rato para cuando asimilé la situación y me pregunté una y otra vez, porque cuando él me preguntó ¿cómo estás? me olvidé de él y sólo hablé de mi. ¿Cómo tuvo la fuerza de sonreírme, de darme ánimos, de decirme todo lo que me dijo, estando él en esa situación?…esto es increíble.. desde entonces mi vida ha cambiado, suelo ser mas crítico con mis problemas y suelo disfrutar más de las cosas buenas de la vida, ahora aprovecho mas el tiempo con la gente que quiero.. por ejemplo él… todavía vive y procuro disfrutar más el tiempo que convivimos y platicamos, sigo disfrutando de sus chistes, de su locura, de su seriedad, de su sabiduría, de su temple, de mi amigo…
Recuerda el Evangelio: "No hay amor mas grande que dar la vida por los amigos".

Y... la vida consagrada, ya pasó de moda?



 


Es increíble como el tiempo se acelera, el consumismo compulsivo, los medios de comunicación, día a día nos encontramos con cosas nuevas que lo que habíamos adquirido ayer, se convierte en poco tiempo en un objeto obsoleto. En fin, esta sociedad nos impone ritmos acelerados, competencias y ambiciones que en ocasiones chocan con nuestra fragilidad.

No podemos negar que no nos gusta, pues la tecnología nos simplifica la vida, sin embargo experimentamos un malestar, pensemos cuanto se están difundiendo las enfermedades mentales, la depresión, la angustia, etc. En fin, vivimos mejor, pero no nos sentimos bien.

Ayer, escuché por primera vez el término "sociedad liquida" es un concepto del sociólogo Bauman, y que me pareció interesante porque define bien nuestra sociedad actual, para lo que todo es pasajero, donde no existe el sacrificio, la responsabilidad, donde todas las relaciones no son profundas, basta sentirse bien un momento y después cada uno puede continuar libremente su camino.
Lo importante para el hombre de hoy, es que sea enaltecida la propia individualidad, la autoafirmación a cualquier costo, de esto se encarga la publicidad, veamos solo cinco minutos los comerciales en la televisión y nos daremos cuenta que lo interesante es que triunfes y que te realices.
Ante estos fenómenos, los consagrados, somos llamados a dar una respuesta concreta. Pero… ¿qué podemos hacer? Y ¿cómo? Ayer, en el curso: "la Suora nell'epoca digitale", concluimos con una definición que me sacudió, “la religiosa, es aquella que es capaz de entrar en relación con el límite del otro.
En este contesto, los consagrados, a través del encuentro real con el otro y la proclamación de valores mas grandes, como el amor oblativo y la fidelidad, representadas de una clara identidad, no son solo testimonios de la potencia de la Secuela de Cristo, sino que representan un modelo sano de vida, de comunión, tan necesario en esta sociedad.
Además los religiosos no vivimos en Marte, sino en esta sociedad, en esta época y estamos radicados en este mundo, por lo que afrontar los problemas de este tiempo es una necesidad y un desafío, tanto a nivel personal como comunitario.

La comunidad es respuesta a la crisis de las relaciones interpersonales, porque nos hace capaces de vivir la unidad en la diversidad y de crecer y santificarnos juntos, de compartir las alegrías y preocupaciones, los afectos y amistades, la oración y la eucaristía.
Sin embargo, se necesita valor, entusiasmo y humildad,  para salir del  individualismo, de dejar el “yo” para dar paso a un “nosotros”

Angeles Uribe

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